La FAPE se suma a la FIP y exige una respuesta tras el ataque israelí a los líderes de la Federación Internacional de Periodistas

La FAPE se suma a la FIP y exige una respuesta tras el ataque israelí a los líderes de la Federación Internacional de Periodistas

MADRID, 19 DE NOVIEMBRE DE 2018

La FAPE se suma a la FIP y exige una respuesta tras el ataque israelí a los líderes de la Federación Internacional de Periodistas
Ataque a la libertad de prensa. Soldados Israelís detienen a periodistas palestinos.

Los directivos de la FIP fueron agredidos con gas lacrimógeno después de que soldados israelíes dispararan contra una manifestación pacífica que exigía el derecho a la libertad de movimiento de los periodistas palestinos.

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) se une a la Federación Internacional de Periodistas (FIP), en la que está integrada, en la exigencia, mediante una carta abierta al Primer Ministro israelí, de una respuesta urgente al ataque ejecutado contra una manifestación pacífica en apoyo de los derechos de los periodistas palestinos.

En la carta, enviada también a las Naciones Unidas y la Unesco, se expone:

“Después de haber realizado una breve conferencia de prensa, el liderazgo global de la FIP y una serie de periodistas palestinos caminaron pacíficamente apenas unos cien metros a lo largo de la carretera principal hacia el puesto de control de Qalandia.

A unos 100 metros de este importante punto de entrada a Jerusalén, el ejército israelí, sin advertencia y sin discusión, disparó alrededor de 10 bombas de gas lacrimógeno hacia el grupo, hiriendo a uno de los miembros del Comité Ejecutivo de la FIP en el hombro y causando ahogo en muchos otros.

De manera pacífica y todavía dentro de territorio palestino, la delegación de la FIP giró y volvió sobre sus pasos a lo largo de la carretera en un intento por escapar del ataque del gas israelí.

La FIP exige con urgencia una respuesta del Primer Ministro israelí para este asalto físico no provocado y a estas violaciones a la libertad de expresión y a la libertad de movimiento. Ningún estado democrático digno de ese nombre puede reaccionar de esta manera”.La FIP también solicitó a las autoridades israelíes que reconozcan la Credencial Internacional de Prensa, admitida por 145 gobiernos de todo el mundo, pero no en Israel.

FOTOMONTAJE: LUIS PAREJO | FOTOGRAFÍAS: GETTY IMAGES

El viaje de la prensa en busca de un nuevo modelo de negocio

Elmundo.es – EDUARDO FERNÁNDEZ – Madrid- 1 nov. 2018

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Los medios se replantean su negocio más allá de la publicidad: se extienden alternativas para cobrar por las noticias -y sostener el periodismo-, como ya ha ocurrido en EEUU.

Hay una noticia fundamental a la que la prensa dedica equipos y recursos. En un concienzudo trabajo de investigación del que poco o nada se publica, los medios se interesan por su propio futuro, que empieza por la supervivencia. El sector se mueve, como apuntaba recientemente A. G. Sulzberger: «La publicidad nunca será suficiente para pagar el periodismo de calidad». El editor, con 38 años de edad y menos de 12 meses al frente de The New York Times, encarna la quinta generación de una familia que controla ese diario desde finales del siglo XIX y, tras un largo viaje, ha llegado a la misma conclusión que sus antepasados: el periodismo tiene un precio.

Para costearlo, esa cabecera confía en un sistema de suscripciones digitales que en verano ya llegaba a 2,9 millones. Las diferencias con el pasado, no obstante, existen: del niño con gorra que grita ¡extra, extra! a la pantalla conectada: «Llegará un día en el que [The New York Times] sea una organización de noticias solamente digital», pronosticaba Sulzberger en el foro New Establishment Summit.

En un entorno cambiante, los medios se replantean el modelo de negocio y diversifican sus fuentes de ingresos más allá de la publicidad; así lo hacen The Washington Post, The Economist, Wired, Vanity Fair, Le Monde, The Telegraph, Le Figaro, Financial Times, La Stampa, Corriere della Sera, Bild, Los Angeles Times, The Boston Globe, The Wall Street Journal o De Correspondent, que sin recurrir a anuncios y en un mercado tan localizado como el holandés ha superado los 60.000 suscriptores en sólo cinco años.

El llamado muro de pago, que impide el acceso a quienes no se hayan suscrito a la publicación online de turno (por ejemplo Financial Times), ha inspirado construcciones menos duras, más porosas. Estas adoptan la medida del metered paywall (como el de The New York Times), que establece un tope de noticias gratuitas y cobra desde que se ha cumplido ese cupo. Además, ha surgido un modelo freemium que permite la consulta gratuita de algunos de los contenidos pero no de otros (La Stampa se encuentra en este grupo). Otros prefieren tejer una malla de socios o miembros, como The Guardian, que ya ha recopilado aportaciones económicas de más de 800.000 usuarios y ha pasado a ingresar más de los lectores que de los anunciantes.

¿Qué justifica esta tendencia? Para quien aún no lo sepa, de los ingresos por publicidad online, los principales buscadores y redes se llevan la mayor tajada; Google más que nadie. Como plasmaba semanas atrás The Lenfest Institute for Journalism, en 2012 el gran buscador empezó a ingresar más dinero que todos los medios impresos de EEUU juntos. «Los editores sólo se llevan una pequeña parte [de la publicidad] y carecen de poder de negociación frente a los gigantes tecnológicos», resumía ese análisis sobre internet.

Por eso, a día de hoy el 78% de los periódicos estadounidenses cobra por el acceso online: un 80% de estos combina un metered paywall y publicidad online, mientras que un reducido 4% se decanta por la opción del paywall. Algunos muros metered o porosos que han demostrado su funcionamiento, como el de The New York Times, han decidido fortalecerse: la denominada Dama Gris ha pasado de permitir la consulta de 10 artículos mensuales a dejar abiertos sólo cinco. En Europa, la modalidad freemium ha encontrado un terreno propicio.

Quienes han fiado su suerte a la de Google y compañía, con una renuncia tajante al modelo de pago, no han prosperado como se preveía. El informe Digital News Project elaborado por Reuters para 2018 recogía en ese sentido el ejemplo de BuzzFeed o el de Mashable, que ahora hace un año cerró su venta por debajo de las expectativas. Por su penetración y capacidad, buscadores y redes sociales acaparan los ingresos publicitarios de los anunciantes, que cuando destinan su dinero a los editores pagan un precio mucho menor. Según indica Adweek, le dan a Facebook un 800% más que a un medio online. Ahora bien, los contenidos de ese tipo de plataformas dependen de los de terceros. Sólo hay que teclear google.com y empezar a buscar.

Los editores que pretenden cobrar por sus contenidos se afanan en mejorar su oferta, con productos que van desde las newsletters hasta los podcasts, pero por lo general se focalizan en un mismo objetivo, su prioridad histórica: la del periodismo. Si el lector no paga, quizás al menos se registre. En esta época los datos se han demostrado oro puro. De hecho, Google y Facebook han podido desplegar verdaderos imperios gracias a su conocimiento del usuario. La consultora eMarketer estima que este año ambas compañías amasarán un 56,8% de las inversiones publicitarias digitales en EEUU. En 2017, GroupM cifraba el gasto inyectado en ambas en un 84% del dato global, excluido el mercado chino. Así las cosas, surgen voces que claman contra lo que vienen a tachar de duopolio, un banquete pantagruélico para dos comensales en el que todos los medios deben conformarse con las migajas. Y Amazon llama a la puerta del festín, con hambre atrasada y la previsión de ingresar más en publicidad que Twitter y que Snapchat.

FOTOMONTAJE: LUIS PAREJO | FOTOGRAFÍAS: GETTY IMAGES
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A día de hoy el 78% de los periódicos estadounidenses cobra por el acceso online

Un 62% de los responsables de medios preguntados en el Digital News Project expone que la publicidad va a perder importancia como fuente de financiación y, en esa misma línea, uno de cada 10 de esos directivos admite preparar un proyecto de negocio sin anuncios o con muy pocos. Asimismo, el 44% de los encuestados se manifiesta más preocupado que un año antes por las nuevas plataformas. La misma proporción, un 44%, considera las suscripciones una fuente de ingresos digitales muy importante. Ante ese relato, parecería claro el camino a seguir, pero otra encuesta del equipo de Reuters, ésta de 2017, exponía que el 79% de los lectores veía poco probable pagar por la información online.

Los editores recelan de Google, Twitter, Snapchat y Facebook, en orden creciente de sospechas. Esta última compañía, señalada por fugas de datos como la del caso de Cambridge Analytica, ha perdido algunos apoyos entre los medios: en primer lugar, a raíz del ingente número de fake news al que ha dado cobijo; últimamente, por priorizar en el newsfeed de cada usuario el contenido que haya generado interacciones entre sus contactos, en detrimento de informaciones de los medios, que han perdido presencia en esa red social para más de 2.200 millones de personas.

Huelga decir que a Facebook le interesa más surtir de publicidad su plataforma que la de terceros, a los que prefiere cobrar como un cliente, se trate de un diario online o de cualquier otra empresa. Paralelamente, los editores han tenido oportunidad de comprobar que el tráfico que reciben procede en mayor medida de Google que de Facebook (un 42% frente a un 15% en España, Alemania y Reino Unido, según cifras de la consultora Sistrix de finales de 2016).

A diferencia de Facebook, Google ha recabado respaldos en el sector de la prensa, gracias a la financiación de distintos proyectos periodísticos. Por poner un ejemplo concreto -y rocambolesco-: el mencionado Digital News Report, en el que precisamente se avisa del auge del modelo de suscripciones, está financiado por la compañía de Mountain View.

Indirectamente, Google ha dado alas al modelo de suscripciones. Al desechar hace un año su política de First Click Free, los diarios no tienen por qué ofrecer artículos gratis en ese buscador. Con el vuelco, la información de pago ha ganado visibilidad. Los editores han tomado nota. El cobro no queda condenado al ostracismo.

Al fin y al cabo, las simpatías de los medios responden más a cifras que a emociones: los analistas de Chartbeat subrayaban este mes que, desde enero de 2017, el tráfico móvil que llega de Facebook a los medios ha descendido en torno a un 40%, mientras se duplicaba el procedente de Google. En España, este buscador acapara el abrumador 96,94% de las búsquedas, según la herramienta StatCounter.

Hay que revisar una vez más aquello de Spain is different. El Mapa de los cibermedios, trazado por los profesores Ramón Salaverría, María del Pilar Martínez-Costa y James Breiner, refleja que en 2018 ya hay más de 3.000 medios digitales activos en España, donde 2.498 (81,5%) recurren a los anuncios. Sin embargo, «la financiación de los medios digitales en este país ya no sólo depende de la publicidad«, una vía de negocio que empieza a combinarse con otras como el patrocinio público (574 medios y un 18,7%) y el modelo de suscripciones (363 y un 11,8%). Para los menos memoriosos, «hace apenas una década imperaba la idea de que nadie pagaría por noticias digitales, especialmente en España», apunta el estudio. Cabeceras regionales como las del grupo Vocento ya se han atrevido a cobrar.

El ciudadano lee y se informa, para tranquilidad de los periodistas. La encuesta Navegantes en la Red de AIMC destaca la consulta de noticias como la actividad más común entre los internautas españoles, con un 84,6% de penetración. Cada vez hay más smartphones y confianza en el pago online; también rechazo a los anuncios: un 74,6% de los encuestados deja de visitar una web si ésta presenta excesiva publicidad y a un 69,9% le molesta especialmente en internet, más que en otros medios. Por eso, se ha popularizado el uso de bloqueadores de publicidad o ad-blockers, otra invitación a los diarios online a que pongan distancia con un modelo basado únicamente en publicidad.

Hay en quién fijarse. Sólo hay que observar el ámbito audiovisual, con Netflix, o el de la música, con Spotify. De acuerdo a las predicciones de Deloitte, en 2018 habrá en los países desarrollados 20 millones de suscripciones de adultos a plataformas de noticias. Los millennials no se quedan atrás: móvil en ristre, aguardan en la estación a la que se dirige este tren, con A. G. Sulzberger en el vagón de The New York Times. En Europa y en España, tal y como ha recogido esta semana el Pew Research Center, los jóvenes se informan por internet y no a través de la televisión, como los mayores. Además, el nuevo lector confía en las redes pero también en las páginas de los medios tradicionales.

Menos de un año después de la elección como presidente de Donald Trump, publicaciones norteamericanas como The New Yorker y The Atlantic habían doblado sus bases de abonados jóvenes. Quizás en España no haga falta llegar a esos extremos.

Jamal Khashoggi fue asesinado presumiblemente por la monarquía absolutista de su país. (EFE)

RSF pide la liberación de 28 periodistas saudíes tras la muerte de Khashoggi

14ymedio.com – París | Octubre 30, 2018

Jamal Khashoggi fue asesinado presumiblemente por la monarquía absolutista de su país. (EFE)
Jamal Khashoggi fue asesinado presumiblemente por la monarquía absolutista de su país. (EFE)

Entre los veintiocho detenidos, RSF recuerda los casos de Raif Badawi, condenado a diez años de prisión en 2012 y a mil latigazos por «insultar al Islam»

(EFE).- Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció este martes el «encarcelamiento arbitrario» de veintiocho periodistas en Arabia Saudí, para los que pidió la «liberación inmediata y sin condiciones«, e inició una campaña de recogida de firmas para que se ponga fin a las «prácticas salvajes» del régimen de Riad.

En una misiva dirigida al príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salmán publicada en la página web de la organización defensora de la libertad de prensa, se acusa a este de haber «multiplicado por dos el encarcelamiento» de periodistas y blogueros «a favor de las purgas«, desde que fue designado en 2017.

«¡Al menos 28 periodistas y blogueros se encuentran actualmente detrás de sus barrotes! Debe arrojar luz sobre el asesinato de [Jamal] Khashoggi y poner fin a estas prácticas de otra época«, subraya la petición, que aspira a alcanzar las 30.000 firmas.

RSF denuncia las detenciones arbitrarias, latigazos, torturas, secuestros y asesinatos, en cuya cúspide se sitúa ahora la muerte en el consulado saudí en Estambul de Jamal Khashoggi, el 2 de octubre.

Riad asegura que lleva a cabo una investigación «completa y transparente«, tras reconocer que el asesinato de este periodista disidente, exiliado y crítico fue premeditado.

El próximo 1 de noviembre, la Torre Eiffel apagará sus luces durante un minuto a petición de la organización, con sede en Francia, para protestar contra la impunidad de los delitos contra periodistas

La muerte del informador «muestra que el régimen no duda ante ningún método para callar a los periodistas que osan ejercer su derecho a la libertad de información y opinión en el país«, añade.

Entre los veintiocho detenidos, RSF recuerda los casos de Raif Badawi, condenado a diez años de prisión en 2012 y a mil latigazos por «insultar al islam»; el intelectual religioso y bloguero Salman al Awdah, sentenciado a muerte en septiembre de 2018, o la activista feminista Eman al Nafjan, en prisión desde mayo pasado.

Además, el próximo 1 de noviembre, la Torre Eiffel apagará sus luces durante un minuto a petición de la organización, con sede en Francia, para protestar contra la impunidad de los delitos contra periodistas.

Una antigua colega de Khashoggi, Fabiola Badawi, participará en el acto, en el que colabora el Ayuntamiento de París, y también estarán presentes Andrew Caruana, hijo de la periodista maltesa asesinada en octubre de 2017 Daphne Caruana Galizia, y el secretario general de RSF, Christophe Deloire.

La FAPE rechaza cualquier intento de modificar el derecho a la libertad de información

La FAPE rechaza cualquier intento de modificar el derecho a la libertad de información

FAPE – MADRID, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2018.  

La FAPE rechaza cualquier intento de modificar el derecho a la libertad de información
La FAPE rechaza cualquier intento de modificar el derecho a la libertad de información

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) rechaza cualquier intento de modificar el derecho a la libertad de expresión e información, tal y como lo recoge el artículo 20 de la Constitución, como ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, partidaria de que se revise la legislación sobre este asunto en la Unión Europea (UE).

La FAPE recuerda el derecho constitucional a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusióny, en caso de que esto no se produzca, se rige por la autorregulación de la profesión, a través de la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología, y por la legislación vigente.

En definitiva, los periodistas no estamos exentos de la ley y estamos obligados a respetar los derechos de los demás, sobre todo los relacionados con el respeto al honor, la intimidad, la propia imagen y la presunción de inocencia. También reconocemos nuestra obligación a difundir informaciones veraces, verificadas y diligentemente contrastadas, y debemos dar oportunidad a quien esté afectado por una información a que dé su versión de los hechos. Y, por supuesto, respetar y cumplir su derecho de rectificación.

Hay que subrayar que cada vez que los Gobiernos tratan de regular la libertad de expresión es para limitarla, recordando que la UE renunció a legislar sobre las “fake news” precisamente por el riesgo de limitar la libertad de expresión. Las “fake news”  se combaten con periodismo que se ciña a los códigos éticos y con planes de educación escolar. De ahí que la FAPE haya propuesto que se imparta una asignatura de Periodismo en la ESO con dicho propósito educativo.