La fape advierte a los políticos: "no todo vale para ganar votos"

La fape advierte a los políticos: «no todo vale para ganar votos»

EcoDiario.es – MADRID, 01  (SERVIMEDIA)

La fape advierte a los políticos: "no todo vale para ganar votos"

El presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (Fape), Nemesio Rodríguez, advirtió este vienes a los políticos, durante su intervención en el Foro de la Nueva Comunicación, de que «no todo vale para ganar votos», como «ya hemos visto en las elecciones andaluzas», en las que se fomentó el miedo a la inmigración y se cuestionó la importancia de la ley sobre la violencia de género con datos falsos.

odríguez realizó esta advertencia en el citado foro de debate, organizado por Nueva Economía Fórum en Madrid y en el que fue presentado por el periodista Fernando González Urbaneja, expresidente de la Fape.

Urbaneja destacó que Rodríguez «es periodista todo el tiempo, sin atajos. Se sabe el oficio porque lo vive y lo siente. No es pastelero ni complaciente, no le gusta figurar y, sobre todo, es independiente».

Por su parte, Rodríguez abogó en su ponencia por luchar contra las ‘fake news’ y recordó el informe que sobre esta cuestión realizaron el año pasado Estudio de Comunicación y la agencia de noticias Servimedia, estudio que ayuda a comprender y combatir este fenómeno.

DESINFORMACIÓN

«La desinformación ataca directamente a la democracia, ya que las mentiras y los bulos tienen habitualmente como blanco los valores que la sustentan: la igualdad, la diversidad, la no discriminación por razones de raza, religión o sexo, la lucha contra la violencia de género, la construcción europea y el Estado del bienestar», enfatizó.

Por ello, también abogó por «un periodismo de calidad», y para lograrlo, dijo, se necesita que «los medios inviertan en periodistas. No se puede hacer buen periodismo bajo un estado de precariedad permanente, con rebajas un año sí y otro también de los salarios de los contratados y de los autónomos y colaboradores. La precariedad, además, reduce las posibilidades de que el periodista resista a las presiones, que son muchas».

Por último, pidió «apagar los móviles, pararnos, reflexionar y examinar lo que estamos haciendo; una reflexión para valorar si vale la pena abandonar el periodismo por el espectáculo, si vale la pena promover tertulias en las que prevalecen la intolerancia y la bronca, si vale la pena abandonar los principios deontológicos para publicar cualquier necedad, si vale la pena ser portavoces de los intereses de los poderosos y si vale la pena perder el criterio periodístico y acatar el dictado caprichoso de las redes».

Intervención Nemesio Rodríguez

Nemesio Rodríguez insta a medios y periodistas a reforzar la verificación de los hechos ante la previsible avalancha de noticias falsas que acarrearán las elecciones

FAPE – MADRID, 01 DE FEBRERO DE 2019

Intervención Nemesio Rodríguez

El presidente de la FAPE, en su intervención en el Foro de la Nueva Comunicación, advierte a los editores que deben invertir en periodistas si quieren tener éxito con el cambio radical del modelo de negocio que pondrán en marcha este año: el paso del todo gratis al cobro de los contenidos digitales.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Nemesio Rodríguez, ha instado a los medios y a los periodistas a reforzar la verificación de los hechos ante la previsible avalancha de noticias falsas y de eufemismos sin precedentes que llegarán con las citas electorales previstas para este año.

Rodríguez, que ha sido esta mañana el ponente en el desayuno informativo del Foro de la Nueva Comunicación, ha asegurado que la desinformación ataca directamente a la democracia, ya que las mentiras y los bulos tienen habitualmente como blanco los valores que la sustentan: la igualdad, la diversidad, la no discriminación por razones de raza, religión o sexo, la lucha contra la violencia de género, las elecciones libres, la construcción europea o el estado del bienestar. “Una sociedad que toma sus decisiones basándose en información falsa es una sociedad que tenderá a equivocarse”, ha dicho.

Sobre este tema, el presidente de la FAPE también ha destacado la alta responsabilidad de las plataformas digitales en la  lucha contra la desinformación y ha concluido que la batalla contra las noticias falsas no es un problema de dinero, sino de voluntades.

Tras resaltar que la contención de la desinformación es también un asunto de educación, ha recordado que la Federación que preside ha propuesto al Ministerio de Educación y a los grupos parlamentarios que se implante una materia de periodismo/comunicación en la ESO, a fin de enseñar a los alumnos a reconocer los bulos, a saber qué fuentes son fiables y cuáles no, a desarrollar un pensamiento crítico hacia los medios y a comunicar y comunicarse mejor.

Nemesio Rodríguez no ha obviado tampoco la responsabilidad que atañe a los políticos en este tema: “Ya hemos visto en las elecciones andaluzas cómo se fomentaba el miedo a la inmigración y se cuestionaba la importancia de la ley sobre la violencia de género con datos y porcentajes falsos. No todo vale para ganar votos”.

En su intervención, Rodríguez ha destacado como uno de los grandes males del periodismo actual la conversión de la información en espectáculo, ya que esta práctica anula sus valores principales: la búsqueda de la verdad, la verificación de los hechos, su comprobación con las fuentes, la contextualización o el respeto del derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, entre otros. “Los principios que han cimentado históricamente el oficio se están arrumbando en una alocada carrera por ser los primeros en informar sin comprobar, por dramatizar la noticia para ganar audiencia a toda costa, y por ser los que más clics logremos con titulares engañosos”.

El presidente de la FAPE, tras recordar que el Periodismo viene de una larga crisis, ha señalado 2019 como un año clave para definir la suerte de la prensa, pese a que no ha empezado con buenas noticias para la profesión: la próxima desaparición de los informativos de Cuatro,  el cierre de BuzzFeed (bazfid), el ERE para la mitad de la plantilla de Playground (pleygraund), el futuro incierto de Eslang, y los despidos en La Voz de Galicia y en la revista Mía.

“Son tiempos muy difíciles para el periodismo, pero hay pocas dudas de que este oficio es más necesario que nunca para ordenar y jerarquizar el aluvión informativo que nos inunda,  en un entorno digital en el que es difícil distinguir entre verdad y mentira y en el que las redes han roto la exclusiva de la intermediación entre los hechos y los ciudadanos que estaba en nuestras manos”, ha dicho.

Nemesio Rodríguez ha destacado que en 2019 está en marcha un cambio de modelo radical para la prensa: del gratis total al cobro de los contenidos digitales, un cambio de modelo que tiene que basarse, necesariamente, en el periodismo de calidad. “Es impensable que alguien esté dispuesto a pagar por noticias mediocres o falsas, mal redactadas, sin fuentes fiables, con titulares engañosos, al servicio de intereses espurios. A la gente se le puede engañar una, dos y tres veces, pero no siempre”.

Esa información de calidad necesita, además, que los editores y los medios inviertan en periodistas, porque “no se puede hacer buen periodismo bajo el estado de precariedad permanente” que impera en las redacciones y entre los autónomos y que reduce las posibilidades de que el profesional de la información “resista a las presiones. Que son muchas”.

En su intervención, el presidente de la FAPE también ha hecho referencia a la proliferación de los intentos de limitar el ejercicio libre del periodismo, ya que a la “nefasta ley mordaza” se han unido las querellas y demandas contra periodistas, el acoso en las redes, sobre todo a mujeres, y el caso que cerró 2018 y que abrió 2019: la incautación de móviles y ordenadores a periodistas de Europa Press y del Diario de Mallorca en Baleares y el control de las llamadas telefónicas de redactores de EFE.

“Esta vulneración del derecho al secreto profesional, sin precedentes en la democracia, puso de relieve que la libertad de expresión no puede darse por ganada definitivamente y que hay que seguir peleando a diario por ella”, ha afirmado.

En cuanto a las cuestiones que más preocupan actualmente a la FAPE, su presidente ha citado la desigualdad salarial entre hombres y mujeres en el sector periodístico, las trabas a la promoción profesional de las periodistas y el incierto futuro de los jóvenes estudiantes de periodismo y de los graduados, ante la evidente sobreabundancia de licenciados en relación al mercado de trabajo. “Tenemos que sentarnos juntos universidades, editores, sindicatos y organizaciones de periodistas”, para tratar de solventarlo en alguna medida, ha dicho.

A preguntas de los asistentes, Rodríguez ha explicado que es necesaria la ayuda de los medios para lograr el adecuado funcionamiento del Código Deontológico profesional y ha abogado por la necesidad de que los medios de comunicación públicos tengan una financiación adecuadamente dotada para poder cumplir con su función de servicio.

Respecto a TVE, ha calificado de “disparate” su actual situación de provisionalidad y ha pedido que se deje a los periodistas del Ente hacer su trabajo sin que los políticos “sigan metiendo mano” para manipular.

La intervención de Nemesio Rodríguez en el Foro de la Nueva Comunicación ha contado con la presentación a cargo del expresidente de la FAPE, Fernando González-Urbaneja, quien ha resaltado del ponente tres características: “Es periodista todo el tiempo, es agenciero de la EFE y es independiente”.

Intervención Nemesio Rodríguez (1)
Intervención Nemesio Rodríguez
El 2019 para la prensa: del foco en la suscripción al desencanto de las plataformas

El 2019 para la prensa: del foco en la suscripción al desencanto de las plataformas

dircomfidencial.com – 11/01/2019

El 2019 para la prensa: del foco en la suscripción al desencanto de las plataformas

2019 será el año en el que los medios tratarán de guardar distancias con las grandes plataformas tras comprobar en sus propias carnes las consecuencias de mantener una fuerte dependencia. Pero hay otras razones que justifican este distanciamiento, como la falta de acción de las plataformas ante el fenómeno de las fake news o el hecho de que concentren más de la mitad de la inversión publicitaria en digital.

Es una de las conclusiones recogidas en el informe Claves y predicciones para el periodismo, los medios y la tecnología 2019 realizado por el Reuters Institute for the Study of Journalism. Del rechazo y preocupación que despertaban Facebook y Google en el estudio anterior se ha pasado a una especie de desencanto.

Menos de la mitad de los encuestados (43%) ve en Facebook una herramienta importante o extremadamente importante para su negocio. Un cambio de actitud que obedece a que el nuevo algoritmo de la plataforma limita el alcance de los contenidos e medios de comunicación. En cambio, Google sigue resultando determinante para el 87% de los editores a la hora de posicionar sus marcas o recibir tráfico, mientras que Twitter figura por detrás de Instagram y por delante de Whatsapp.

No obstante, al igual que en la edición anterior, el gran titular lo ocupa el desarrollo de las suscripciones como una importante fuente de ingresos digitales. Más de la mitad de los editores (52%) confía en que el pago por contenidos será clave para su negocio, frente al 44% que lo creía así el año pasado.

Más de la mitad de los editores (52%) confía en que el pago por contenidos será clave para su negocio, frente al 44% que así lo creía el año pasado.

A estas alturas está fuera de toda duda que la prensa va en serio en su estrategia de monetizar sus audiencias al margen de la vía publicitaria. Según el estudio de Nic Newman, las suscripciones representan la principal prioridad entre los 200 ejecutivos, editores y periodistas entrevistados. Por delante de la publicidad digital (27%) y nativa (8%) o donaciones (7%). “Se trata de un gran cambio de enfoque para la industria”, señala el experto.

Pero si bien parece claro que el futuro del periodismo digital pasa por el pago, no lo es tanto la forma en que se logrará. Ante la posibilidad de un mercado limitado, el estudio apunta hacia una creciente aceptación a que el periodismo sea subvencionado.

A este respecto, casi un tercio (29%) confía en recibir fondos de fundaciones y organizaciones sin ánimo de lucro, en tanto que el 18% espera que aumente la contribución de las plataformas y uno de cada diez (11%) creen que la cuestión de la financiación podría ser asumida por los Gobiernos. Por el contrario, el 29% restante de los encuestados no espera ninguna ayuda de este tipo.

La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE

Rebrotan las noticias falsas

ElPais.com – ROSARIO G.GÓMEZ –  6 nov. 2018

La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE
La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE

Las noticias sobre las legislativas de EE UU muestran que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los candidatos.

Los editores del Diccionario de Oxford eligieron en 2017 la combinación fake news (noticias falsas) como palabra del año. Tomaba el relevo de post-truth (posverdad), seleccionada en 2016. Ambas forman parte de un mismo concepto, porque no hay noticias falsas sin mentiras. Suponen, al alimón, el desprecio a los hechos objetivos y la exaltación de los hechos alternativos, y su caldo de cultivo es la política. Los lexicólogos de Oxford comprobaron que tanto el Brexit como las elecciones que dieron la victoria a Donald Trump contribuyeron a la expansión de la desinformación de forma deliberada y bien calibrada.

Ante los comicios legislativos de hoy, las fake news rebrotan con más fuerza y a mayor velocidad, según un nuevo estudio del Oxford Internet Institute. Este trabajo revela cómo Facebook y Twitter siguen permitiendo comentarios extremistas, sensacionalistas y conspirativos, trufados con informaciones de mala calidad.

El estudio ha analizado 2,5 millones de tuits y 6.986 páginas de Facebook durante un mes para llegar a la conclusión de que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los candidatos. No deja de ser inquietante que los usuarios compartan las noticias basura con más fruición que las informaciones periodísticas verificadas y contrastadas. Los expertos han observado también que los mensajes bazofia no se concentran solo en los foros de apoyo a Trump, sino que se extienden a comunidades conservadoras convencionales.

Este salto cuantitativo y cualitativo pone de manifiesto que las solemnes promesas de Zuckerberg para extirpar de la poderosa red social las fake news o bien son mera cosmética o el intento ha resultado estéril. Facebook no ha tardado en descalificar aspectos de la investigación y en invocar la libertad de expresión para defender la circulación de contenidos en su canal de comunicación.

Como ha advertido Samantha Bradshaw, experta en el fenómeno de la desinformación, la relación entre democracia y redes sociales es un problema sistemático. Pero en lugar de atajarlo, solo se aplican parches. De continuar así, los algoritmos podrán seguir moldeando la realidad social hasta alcanzar su objetivo: modificar la conciencia de los ciudadanos.

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El viaje de la prensa en busca de un nuevo modelo de negocio

Elmundo.es – EDUARDO FERNÁNDEZ – Madrid- 1 nov. 2018

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Los medios se replantean su negocio más allá de la publicidad: se extienden alternativas para cobrar por las noticias -y sostener el periodismo-, como ya ha ocurrido en EEUU.

Hay una noticia fundamental a la que la prensa dedica equipos y recursos. En un concienzudo trabajo de investigación del que poco o nada se publica, los medios se interesan por su propio futuro, que empieza por la supervivencia. El sector se mueve, como apuntaba recientemente A. G. Sulzberger: «La publicidad nunca será suficiente para pagar el periodismo de calidad». El editor, con 38 años de edad y menos de 12 meses al frente de The New York Times, encarna la quinta generación de una familia que controla ese diario desde finales del siglo XIX y, tras un largo viaje, ha llegado a la misma conclusión que sus antepasados: el periodismo tiene un precio.

Para costearlo, esa cabecera confía en un sistema de suscripciones digitales que en verano ya llegaba a 2,9 millones. Las diferencias con el pasado, no obstante, existen: del niño con gorra que grita ¡extra, extra! a la pantalla conectada: «Llegará un día en el que [The New York Times] sea una organización de noticias solamente digital», pronosticaba Sulzberger en el foro New Establishment Summit.

En un entorno cambiante, los medios se replantean el modelo de negocio y diversifican sus fuentes de ingresos más allá de la publicidad; así lo hacen The Washington Post, The Economist, Wired, Vanity Fair, Le Monde, The Telegraph, Le Figaro, Financial Times, La Stampa, Corriere della Sera, Bild, Los Angeles Times, The Boston Globe, The Wall Street Journal o De Correspondent, que sin recurrir a anuncios y en un mercado tan localizado como el holandés ha superado los 60.000 suscriptores en sólo cinco años.

El llamado muro de pago, que impide el acceso a quienes no se hayan suscrito a la publicación online de turno (por ejemplo Financial Times), ha inspirado construcciones menos duras, más porosas. Estas adoptan la medida del metered paywall (como el de The New York Times), que establece un tope de noticias gratuitas y cobra desde que se ha cumplido ese cupo. Además, ha surgido un modelo freemium que permite la consulta gratuita de algunos de los contenidos pero no de otros (La Stampa se encuentra en este grupo). Otros prefieren tejer una malla de socios o miembros, como The Guardian, que ya ha recopilado aportaciones económicas de más de 800.000 usuarios y ha pasado a ingresar más de los lectores que de los anunciantes.

¿Qué justifica esta tendencia? Para quien aún no lo sepa, de los ingresos por publicidad online, los principales buscadores y redes se llevan la mayor tajada; Google más que nadie. Como plasmaba semanas atrás The Lenfest Institute for Journalism, en 2012 el gran buscador empezó a ingresar más dinero que todos los medios impresos de EEUU juntos. «Los editores sólo se llevan una pequeña parte [de la publicidad] y carecen de poder de negociación frente a los gigantes tecnológicos», resumía ese análisis sobre internet.

Por eso, a día de hoy el 78% de los periódicos estadounidenses cobra por el acceso online: un 80% de estos combina un metered paywall y publicidad online, mientras que un reducido 4% se decanta por la opción del paywall. Algunos muros metered o porosos que han demostrado su funcionamiento, como el de The New York Times, han decidido fortalecerse: la denominada Dama Gris ha pasado de permitir la consulta de 10 artículos mensuales a dejar abiertos sólo cinco. En Europa, la modalidad freemium ha encontrado un terreno propicio.

Quienes han fiado su suerte a la de Google y compañía, con una renuncia tajante al modelo de pago, no han prosperado como se preveía. El informe Digital News Project elaborado por Reuters para 2018 recogía en ese sentido el ejemplo de BuzzFeed o el de Mashable, que ahora hace un año cerró su venta por debajo de las expectativas. Por su penetración y capacidad, buscadores y redes sociales acaparan los ingresos publicitarios de los anunciantes, que cuando destinan su dinero a los editores pagan un precio mucho menor. Según indica Adweek, le dan a Facebook un 800% más que a un medio online. Ahora bien, los contenidos de ese tipo de plataformas dependen de los de terceros. Sólo hay que teclear google.com y empezar a buscar.

Los editores que pretenden cobrar por sus contenidos se afanan en mejorar su oferta, con productos que van desde las newsletters hasta los podcasts, pero por lo general se focalizan en un mismo objetivo, su prioridad histórica: la del periodismo. Si el lector no paga, quizás al menos se registre. En esta época los datos se han demostrado oro puro. De hecho, Google y Facebook han podido desplegar verdaderos imperios gracias a su conocimiento del usuario. La consultora eMarketer estima que este año ambas compañías amasarán un 56,8% de las inversiones publicitarias digitales en EEUU. En 2017, GroupM cifraba el gasto inyectado en ambas en un 84% del dato global, excluido el mercado chino. Así las cosas, surgen voces que claman contra lo que vienen a tachar de duopolio, un banquete pantagruélico para dos comensales en el que todos los medios deben conformarse con las migajas. Y Amazon llama a la puerta del festín, con hambre atrasada y la previsión de ingresar más en publicidad que Twitter y que Snapchat.

FOTOMONTAJE: LUIS PAREJO | FOTOGRAFÍAS: GETTY IMAGES
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A día de hoy el 78% de los periódicos estadounidenses cobra por el acceso online

Un 62% de los responsables de medios preguntados en el Digital News Project expone que la publicidad va a perder importancia como fuente de financiación y, en esa misma línea, uno de cada 10 de esos directivos admite preparar un proyecto de negocio sin anuncios o con muy pocos. Asimismo, el 44% de los encuestados se manifiesta más preocupado que un año antes por las nuevas plataformas. La misma proporción, un 44%, considera las suscripciones una fuente de ingresos digitales muy importante. Ante ese relato, parecería claro el camino a seguir, pero otra encuesta del equipo de Reuters, ésta de 2017, exponía que el 79% de los lectores veía poco probable pagar por la información online.

Los editores recelan de Google, Twitter, Snapchat y Facebook, en orden creciente de sospechas. Esta última compañía, señalada por fugas de datos como la del caso de Cambridge Analytica, ha perdido algunos apoyos entre los medios: en primer lugar, a raíz del ingente número de fake news al que ha dado cobijo; últimamente, por priorizar en el newsfeed de cada usuario el contenido que haya generado interacciones entre sus contactos, en detrimento de informaciones de los medios, que han perdido presencia en esa red social para más de 2.200 millones de personas.

Huelga decir que a Facebook le interesa más surtir de publicidad su plataforma que la de terceros, a los que prefiere cobrar como un cliente, se trate de un diario online o de cualquier otra empresa. Paralelamente, los editores han tenido oportunidad de comprobar que el tráfico que reciben procede en mayor medida de Google que de Facebook (un 42% frente a un 15% en España, Alemania y Reino Unido, según cifras de la consultora Sistrix de finales de 2016).

A diferencia de Facebook, Google ha recabado respaldos en el sector de la prensa, gracias a la financiación de distintos proyectos periodísticos. Por poner un ejemplo concreto -y rocambolesco-: el mencionado Digital News Report, en el que precisamente se avisa del auge del modelo de suscripciones, está financiado por la compañía de Mountain View.

Indirectamente, Google ha dado alas al modelo de suscripciones. Al desechar hace un año su política de First Click Free, los diarios no tienen por qué ofrecer artículos gratis en ese buscador. Con el vuelco, la información de pago ha ganado visibilidad. Los editores han tomado nota. El cobro no queda condenado al ostracismo.

Al fin y al cabo, las simpatías de los medios responden más a cifras que a emociones: los analistas de Chartbeat subrayaban este mes que, desde enero de 2017, el tráfico móvil que llega de Facebook a los medios ha descendido en torno a un 40%, mientras se duplicaba el procedente de Google. En España, este buscador acapara el abrumador 96,94% de las búsquedas, según la herramienta StatCounter.

Hay que revisar una vez más aquello de Spain is different. El Mapa de los cibermedios, trazado por los profesores Ramón Salaverría, María del Pilar Martínez-Costa y James Breiner, refleja que en 2018 ya hay más de 3.000 medios digitales activos en España, donde 2.498 (81,5%) recurren a los anuncios. Sin embargo, «la financiación de los medios digitales en este país ya no sólo depende de la publicidad«, una vía de negocio que empieza a combinarse con otras como el patrocinio público (574 medios y un 18,7%) y el modelo de suscripciones (363 y un 11,8%). Para los menos memoriosos, «hace apenas una década imperaba la idea de que nadie pagaría por noticias digitales, especialmente en España», apunta el estudio. Cabeceras regionales como las del grupo Vocento ya se han atrevido a cobrar.

El ciudadano lee y se informa, para tranquilidad de los periodistas. La encuesta Navegantes en la Red de AIMC destaca la consulta de noticias como la actividad más común entre los internautas españoles, con un 84,6% de penetración. Cada vez hay más smartphones y confianza en el pago online; también rechazo a los anuncios: un 74,6% de los encuestados deja de visitar una web si ésta presenta excesiva publicidad y a un 69,9% le molesta especialmente en internet, más que en otros medios. Por eso, se ha popularizado el uso de bloqueadores de publicidad o ad-blockers, otra invitación a los diarios online a que pongan distancia con un modelo basado únicamente en publicidad.

Hay en quién fijarse. Sólo hay que observar el ámbito audiovisual, con Netflix, o el de la música, con Spotify. De acuerdo a las predicciones de Deloitte, en 2018 habrá en los países desarrollados 20 millones de suscripciones de adultos a plataformas de noticias. Los millennials no se quedan atrás: móvil en ristre, aguardan en la estación a la que se dirige este tren, con A. G. Sulzberger en el vagón de The New York Times. En Europa y en España, tal y como ha recogido esta semana el Pew Research Center, los jóvenes se informan por internet y no a través de la televisión, como los mayores. Además, el nuevo lector confía en las redes pero también en las páginas de los medios tradicionales.

Menos de un año después de la elección como presidente de Donald Trump, publicaciones norteamericanas como The New Yorker y The Atlantic habían doblado sus bases de abonados jóvenes. Quizás en España no haga falta llegar a esos extremos.