Facultad de Comunicación y Periodismo

¿Quién es periodista?

Facultad de Comunicación y Periodismo

Mientras en España estemos pagando con dinero público o privado estudios universitarios de periodismo y comunicación, periodista o profesional de la comunicación es aquella persona que estudia esa carrera, de lo contrario, que se cierren las facultades, se ahorre dinero y la profesión vuelva a ser oficio, como el viejo oficio de zapatero o de carpintero que se lo enseñaba el maestro al aprendiz en su tiendecita-taller. Por tanto, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) hace muy bien en exigir el título universitario en periodismo o comunicación audiovisual para considerar a alguien profesional de la comunicación.

Se trata de una medida que persigue dignificar esta profesión pero que en la práctica no servirá de mucho. Ya hemos visto la escasa importancia que a los títulos en comunicación le hacen en las administraciones públicas –con casos flagrantes de intrusismo- y mucho más en las empresas privadas que se supone que hacen con su dinero lo que les dé la gana, según expresión popular inoculada por esos negociantes que ignoran –a propósito- que por encima de su legítimo dinero están las constituciones y las declaraciones de derechos humanos.

Aunque la decisión de la FAPE no implica poder ejecutivo alguno en el mundo laboral, bien está que exista como primer paso para intentar que esta profesión vuelva a ser lo que fue, que el periodista y el profesional de la comunicación audiovisual gocen del respeto que merecen. Ahora bien, la FAPE está ligada a la Federación Internacional de Periodistas (FIP) donde son mucho más flexibles a la hora de conceder carnets profesionales, ¿cómo negar a un periodista al que le dan el carnet de la FIP el carnet de la FAPE? Supongo que esto estará previsto porque en el interior de las organizaciones profesionales hay unas tensiones y una politización vergonzosas que las desgastan para llevar a cabo una lucha común contra este descrédito que desde hace mucho padece el periodismo que es una de esas profesiones que cualquiera cree poder desarrollar y los ciudadanos, como bien dice la profesora de la Universidad de Zaragoza, Carmen Marta Lazo, informan pero no ejercen el periodismo. Porque por ese camino mañana voy y me compro un libro que se llame el médico en casa o medicina o derecho para todos y me convierto en médico o en abogado.

Para que toda esta recuperación del periodismo funcione tiene que ser el gobierno el primero en legislar sobre la profesión de forma clara, deberá llegar el día en el que un colegio de periodistas o una asociación de la prensa puedan apartar de la profesión a una persona por mentir o por desinformar que eso se hace todos los días en España. Por ejemplo, cuando usted recibe una noticia en la que ponen verde a alguien o a alguna institución y no le ofrecen el contraste con la persona o institución “atacada”, lo están desinformando y, por tanto, le están sirviendo una verdad a medias, la peor de las mentiras.

I Encuentro de Mujeres Analistas de El Periódico

El Periódico aspira a alcanzar la paridad en los artículos de opinión en 2019

Dircomfidencial.com –

I Encuentro de Mujeres Analistas de El Periódico
I Encuentro de Mujeres Analistas de El Periódico

El Periódico de Cataluña ha impulsado la creación de una red de expertas con el fin de mejorar su cobertura informativa y el análisis de la información potenciando los valores de la especialización, la igualdad y la diversidad. Su propósito es alcanzar la paridad en los artículos de opinión el próximo año.

El equipo de expertas colaboradoras de la cabecera está integrado por escritoras, lingüistas, sociólogas, economistas, periodistas, divulgadoras, abogadas, politólogas, doctoras, filólogas, psicólogas, actrices, informáticas, artistas, arquitectas, químicas, juezas, editoras, investigadoras y científicas.

El diario, que desde hace meses es uno de los medios con más artículos de opinión publicados por mujeres, quiere “promover el trabajo en red como una forma de interconectar el talento, generar sinergias, y mejorar la cobertura informativa ante una realidad cada vez más compleja”, destacó Olga Grau, directora adjunta del diario.

Este red de analistas también permitirá a El Periódico abordar con mayor rigor los grandes debates periodísticos de la agenda de género, como son la violencia contra las mujeres y la desigualdad en los diferentes ámbitos de la sociedad.

Según destacó Enric Hernàndez, el director de la cabecera, el esfuerzo que se ha hecho hasta ahora es ya importante: desde el 2016, se ha pasado de un 10% de representación femenina en la sección de Opinión a cerca ya del 40%. Aún así, el objetivo es que las firmas de mujeres representen el 50% de la sección de opinión en 2019.

Desde el 2016, se ha pasado de un 10% de representación femenina en la sección de Opinión a cerca ya del 40%.

Esta estrategia obedece a varias razones. Por un lado, al principio de igualdad y, por otro, al talento, en tanto que los medios de comunicación han sido un espacio vedado a las voces femeninas. Y aún hoy es habitual que la incorporación de mujeres a los espacios de debate respondan a criterios de cuota femenina más que a los de mérito.

“No se trata de incorporar solo a opinadoras, sino analistas reconocidas en su ámbito profesional por su excelencia para que ayuden a nuestros lectores a hacer más comprensible una realidad muy compleja”, apuntan desde la cabecera de Zeta.

La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE

Rebrotan las noticias falsas

ElPais.com – ROSARIO G.GÓMEZ –  6 nov. 2018

La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE
La exconcursante de 'America's Got Talent Yoli Mayor canta para animar a los jóvenes a votar en las legislativas de EE UU del 6 de noviembre. LATIF KASSIDI EFE

Las noticias sobre las legislativas de EE UU muestran que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los candidatos.

Los editores del Diccionario de Oxford eligieron en 2017 la combinación fake news (noticias falsas) como palabra del año. Tomaba el relevo de post-truth (posverdad), seleccionada en 2016. Ambas forman parte de un mismo concepto, porque no hay noticias falsas sin mentiras. Suponen, al alimón, el desprecio a los hechos objetivos y la exaltación de los hechos alternativos, y su caldo de cultivo es la política. Los lexicólogos de Oxford comprobaron que tanto el Brexit como las elecciones que dieron la victoria a Donald Trump contribuyeron a la expansión de la desinformación de forma deliberada y bien calibrada.

Ante los comicios legislativos de hoy, las fake news rebrotan con más fuerza y a mayor velocidad, según un nuevo estudio del Oxford Internet Institute. Este trabajo revela cómo Facebook y Twitter siguen permitiendo comentarios extremistas, sensacionalistas y conspirativos, trufados con informaciones de mala calidad.

El estudio ha analizado 2,5 millones de tuits y 6.986 páginas de Facebook durante un mes para llegar a la conclusión de que menos del 5% de las fuentes de referencia en redes sociales provenían de instituciones oficiales, expertos o de los candidatos. No deja de ser inquietante que los usuarios compartan las noticias basura con más fruición que las informaciones periodísticas verificadas y contrastadas. Los expertos han observado también que los mensajes bazofia no se concentran solo en los foros de apoyo a Trump, sino que se extienden a comunidades conservadoras convencionales.

Este salto cuantitativo y cualitativo pone de manifiesto que las solemnes promesas de Zuckerberg para extirpar de la poderosa red social las fake news o bien son mera cosmética o el intento ha resultado estéril. Facebook no ha tardado en descalificar aspectos de la investigación y en invocar la libertad de expresión para defender la circulación de contenidos en su canal de comunicación.

Como ha advertido Samantha Bradshaw, experta en el fenómeno de la desinformación, la relación entre democracia y redes sociales es un problema sistemático. Pero en lugar de atajarlo, solo se aplican parches. De continuar así, los algoritmos podrán seguir moldeando la realidad social hasta alcanzar su objetivo: modificar la conciencia de los ciudadanos.