La FAPE reclama una retribución justa de los derechos de autor en el mundo digital

La FAPE reclama una retribución justa de los derechos de autor en el mundo digital

FAPE – 26 de Abril 2019

La FAPE reclama una retribución justa de los derechos de autor en el mundo digital
En el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) reclama el reconocimiento de los derechos de autor de los periodistas y de los fotorreporteros en el nuevo sistema digital a fin de que perciban una retribución justa por los ingresos generados en internet por su trabajo.

La Fape viene reclamando cambios en la ley de Propiedad Intelectual  para que haga un reconocimiento explícito de tales derechos, sobre todo después de que la Comisión Europea especificara que los periodistas “son los autores”, en la comunicación para “Un mercado único para los derechos de propiedad intelectual”, del 24 de mayo de 2011.

La FAPE reclama una fuerte protección legal de los derechos de autor de los periodistas,  tanto patrimoniales como morales, ya que su trabajo es fundamental para mantener los estándares éticos que definen y garantizan la calidad del periodismo.

La FAPE, al lado de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y de la Federación Europea de Periodistas (FEP), de las que es miembro, dio la bienvenida a la aprobación, el pasado 26 de marzo, por el Parlamento Europeo de la Directiva sobre Derechos de Autor en el mercado único digital, cuyo objetivo principal es aumentar la protección a los autores y que estos perciban unas remuneraciones justas por la difusión de su trabajo a través de las grandes plataformas de Internet.

La nueva Directiva incluye disposiciones clave para el sector de la información y los autores, incluido el derecho de los periodistas a una parte de los ingresos generados en internet por su trabajo.

Sin embargo, a lo largo de las negociaciones, los afiliados de la FIP y de la FEP criticaron las disposiciones destinadas a difuminar los derechos de autor, incluyendo referencias a pagos únicos, contratos de recompra y otras medidas abusivas que incluye el texto. En particular, subrayaron el grave riesgo de que los periodistas se vieran privados de una parte equitativa de los ingresos procedentes de los nuevos derechos de autor para los editores, ya que algunos considerandos dejan abierta la puerta a que se impongan restricciones a tal remuneración.

La Directiva tiene que ser aprobada por el Consejo Europeo antes de su publicación y puesta en marcha, en lo que dichas organizaciones consideran un paso fundamental para que los beneficios de los derechos de autor sean repartidos de forma justa entre editores y periodistas.

La FAPE se ha unido a la petición de la FIP y de la FEP a la Comisión Europea y a los editores de prensa europeos para que confirmen que la remuneración de los periodistas por el uso de su obra en internet es claramente distinta de su salario.

Estas organizaciones seguirán luchando por una Directiva que promueva una distribución más justa de la inmensa riqueza que generan los gigantes de Internet apoderándose gratuitamente de nuestro trabajo, y no por un texto que sólo beneficie a los editores de periódicos.

También pedirán a los Estados miembros de la Unión que adopten leyes que prevean una remuneración justa y proporcionada para los periodistas, así como que garanticen que la Directiva no sólo beneficie a las empresas de medios de comunicación.

La reforma europea de los derechos de autor abre una nueva era en Internet

La reforma europea de los derechos de autor abre una nueva era en Internet

El País – Miércoles 27 de Marzo 2019

La reforma europea de los derechos de autor abre una nueva era en Internet
Manifestantes piden el voto a favor de la nueva directiva del 'copyright' ante el Parlamento Europeo, hoy en Estrasburgo. En vídeo, manifestación en contra el pasado fin de semana en Berlín. FREDERICK FLORIN (AFP) / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

El Parlamento de Estrasburgo aprueba una directiva para proteger a los creadores frente a gigantes como Google. Los críticos creen que el texto acabará con la libertad en la Red.

La reforma de los derechos de autor de la Unión Europea ha llegado hasta la meta. Tras una carrera de dos años y medio, decenas de obstáculos, accidentes y hasta algún parón, el texto ha cruzado la línea final: ya es una directiva, que los Estados deberán aplicar y trasladar a sus leyes. Con 348 votos a favor, 274 en contra y 36 abstenciones, el Europarlamento de Estrasburgo ha cerrado así el debate más polémico que varios diputados recuerden. Miles de artistas celebran su victoria: plataformas como YouTube tendrán que obtener licencias de los creadores o, en su ausencia, esmerarse en impedir el acceso a obras que utilizan material protegido sin permiso; y los editores de prensa podrán exigir acuerdos (y pagos) a webs y agregadores de noticias como Google News por utilizar sus contenidos. Los críticos, en cambio, se preparan para el apocalipsis digital: sostienen que el texto acabará con la libertad en la Red, sustituida por el reinado de la censura. El tiempo dirá quién acertaba, pero en algo están casi todos de acuerdo: se abre una nueva era en Internet.

Tras el desenlace, las armas al fin callan. Y eso que su ruido llegó a hacerse ensordecedor, en un choque de intereses ideológicos y económicos colosales. Entre las víctimas, además del rigor y los matices, la propia retransmisión en streaming desde la Eurocámara: se cayó justo en el momento de conocer el resultado. Durante meses, artistas, políticos, activistas, discográficas, académicos, Google y hasta la ONU han lanzado profecías, informes, manifestaciones, amenazas y mentiras para condicionar el voto. Unos insisten en que la reforma busca proteger a creadores y periodistas y garantizarles una remuneración justa frente a las empresas que ganan millones de usuarios y de euros gracias a sus obras. Otros gritan que la directiva creará una Red menos democrática. «Tendremos un Internet censurado, de la edad del Neolítico», avisa Simona Levi, del colectivo Xnet, que califica la jornada de hoy de «día negro».

Cuando menos, la UE tiene ahora una directiva más moderna: estaba en vigor un texto de 2001. Lo demás, en cambio, es territorio incierto. La letra dice que el artículo 17 insta a los portales que almacenan, organizan y difunden contenidos de usuarios con fines comerciales (por ejemplo, YouTube) a contar con una licencia previa de los creadores de esas obras. Y el 15 otorga a los editores de prensa el derecho a conceder o no el visto bueno a webs con ánimo de lucro para que compartan «fragmentos significativos» de sus publicaciones. El legislador pretende así responder a las quejas de los autores, indignados con que sus obras lleguen a más espectadores y lectores que nunca, pero los ingresos se desvíen hacia otros bolsillos. Las interpretaciones, sin embargo, difieren enormemente.

El ponente de la iniciativa, el popular alemán Axel Voss, y su frente quieren que los portales como YouTube se vuelquen en negociar con los creadores. Si no, que se hagan responsables por lo que los usuarios compartan en su plataforma. Hasta la fecha, se amparaban en que solo debían reaccionar a posteriori, cuando se les comunicaba que alojaban un contenido no autorizado. Eran lo que se conoce como «puertos seguros». Ahora, se les exige un rol más proactivo. Al menos, deben demostrar que han realizado “los mayores esfuerzos” para alcanzar un pacto, impedir rápidamente el acceso a las obras denunciadas y encargarse de que no vuelvan a estar disponibles.

Axel Voss vota a favor de la reforma del 'copyright', de la que ha sido el principal impulsor, hoy en Estrasburgo. FREDERICK FLORIN (AFP)

¿Cómo lo harán? He aquí la clave de la protesta de Julia Reda, del Partido Pirata y líder del bando contrario a la reforma. A falta de licencia, los portales deberán esforzarse para evitar acoger contenidos piratas. La directiva afirma explícitamente: «La aplicación de este artículo no llevará a ninguna obligación de monitoreo general». Pero los opositores sostienen que la solución real acabará siendo un algoritmo. Reda y los miles de activistas de la campaña online SaveTheInternet subrayan que las máquinas ya censuran obras maestras del arte por algún desnudo y plantean: ¿qué pasará con millones de contenidos? Además, creen que pocos podrán permitirse el coste de tamaño sistema, de ahí que prevean un futuro oligopolio digital.

El texto establece excepciones para enciclopedias online sin ánimo de lucro, plataformas como Tinder o Dropbox, parodias, caricaturas, citas, reseñas o críticas, lo que parece amparar memes y GIFs, y también incluye mecanismos de reclamación para los internautas. A la vez, tutela a las startups: para las compañías que lleven menos de tres años de actividad e ingresen menos de 10 millones anuales, el nivel de responsabilidad se reduce. Sin embargo, los opositores defienden que en la realidad supondrá el caos. Y que —en eso coinciden con Google— el mayor daño lo sufrirá el usuario.

El otro enfrentamiento se centra en el artículo 15. Su formulación deja claro que enlaces y palabras sueltas están a salvo, así como el usuario: la reforma afecta a buscadores, agregadores de noticias u otra webs que compartan fragmentos relevantes de un artículo. La directiva quiere que paguen a los editores, ya que sacan amplio provecho de los artículos de periódicos y revistas. Google responde que tal vez retire Google News de Europa, con el daño a los medios que conllevaría. Al fin y al cabo, tras la aprobación de una ley parecida, el servicio ya abandonó España en 2014. El buscador defiende que ya ayuda a los diarios disparando el tráfico hacia ellos, y que este caerá hasta un 45%. La directiva impone también que parte del beneficio repercuta en los periodistas, pero los críticos señalan que el poder de los editores lo convertirá en papel mojado.

Artículos menos polémicos de la normativa (el 18, el 19 y el 20) aumentan la protección a los creadores: obligan a los portales a una mayor transparencia, a informar a los artistas, al menos una vez al año, de sus ingresos y el uso de su repertorio, y facilitan que se marchen si no están satisfechos con una plataforma. Con la directiva, además, la UE también se reafirma como principal policía de los colosos de Internet. Les ha pedido cuentas por presuntos fraudes fiscales, limitaciones de la competencia o de la privacidad. Y, ahora, por los derechos de autor. 

Tras el último visto bueno del Consejo Europeo, que se considera un trámite, los Estados miembros tendrán dos años para trasladar la directiva a su ordenamiento interno. Aunque algunos expertos apuntan al comienzo de una nueva batalla: afirman que el texto es tan ambiguo que cada país lo trasladará a las leyes nacionales según su conveniencia. «Esperamos poder trabajar con los responsables políticos, editores, creadores y propietarios de derechos, a medida que los Estados miembros de la UE avanzan en la aplicación de estas nuevas normas», escriben desde Google. Para un frente que se cierra, puede que se abran 27.

La mayoría de partidos españoles respalda la directiva

Los eurodiputados de PP, PSOE, Ciudadanos, PDeCAT y PNV votaron a favor del texto este martes en Estrasburgo. En contra se pronunciaron Podemos, ERC, ICV y EQUO. La eurodiputada del BNG no pudo votar por problemas con un vuelo. Mientras que en IU hubo división: Marina Albiol y Javier Couso rechazaron la directiva, Paloma López Bermejo se abstuvo, y Ángela Vallina no votó. La parlamentaria de Podemos Lola Sánchez ha sido especialmente crítica con la decisión. «Esta directiva enfrenta los legítimos derechos de los autores con los también legítimos derechos de los usuarios, y quienes salen ganando de este enfrentamiento son los de siempre, las grandes plataformas, que se convierten en la policía de contenidos en la red», lamentó. Enfrente, el eurodiputado del PP Luis de Grandes ha celebrado la adopción de la norma, cuyo ponente es el alemán Axel Voss, miembro del grupo popular. «Los derechos de autor son un derecho de propiedad como cualquier otro derecho de propiedad, sea este material o no. Y existe para que los artistas puedan vivir de sus obras, por eso nuestro deber es protegerlo, sin los derechos de autor muchas obras, sean musicales, cinematográficas o de otro tipo, no existirían», afirmó De Grandes.

Fotografía: No se pueden publicar imágenes en Internet sin permiso del autor

Fotografía: No se pueden publicar imágenes en Internet sin permiso del autor

Periodistas en español.com,  Ana De Luis Otero, 19/09/2018

Fotografía: No se pueden publicar imágenes en Internet sin permiso del autor
Fotografía: No se pueden publicar imágenes en Internet sin permiso del autor

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha considerado que no es posible publicar imágenes de libre acceso que están en Internet sin permiso de su autor.

Con independencia de las excepciones que se establecen en la directiva europea sobre Derechos de Autor, debe considerarse que toda utilización de una obra por parte de un tercero, sin el consentimiento previo de su autor, vulnera los derechos de este, añaden.

Todo ha partido de la denuncia del fotógrafo alemán, Dirk Renckhoff, que autorizó a una web de viajes a publicar una de sus imágenes que posteriormente se descargó una alumna de un centro de secundaria del Estado Federal de Renania. El autor prohibió expresamente la publicación de la misma y pidió 400 euros de indemnización por daños y perjucios dado que solamente había una autorización firmada por él, no dos. De ahí que el tribunal supremo de lo civil de Alemania solicitara al TJUE que interpretara dicha demanda.

El tribunal europeo ha sido claro y define que “la utilización de imágenes debe alcanzar un elevado nivel de protección en favor de los autores, que les permita recibir una compensación adecuada por la utilización de sus obras, en particular con motivo de su comunicación al público“.

Asimismo aclaran que la publicación de un enlace sin la autorización del autor sí es correcto porque permite el buen funcionamiento de Internet. En España muchos medios de comunicación online descargan imágenes sin citar el nombre del autor y sin haberle pedido autorización alguna. Para ello, la Federación de Sindicatos de Periodistas reclaman una mejor protección en la ley de derechos de autor tanto de periodistas como de fotoperiodistas para que se evite la utilización ilegal de sus publicaciones.

La FAPE recibe con gran satisfacción la aprobación en el Parlamento Europeo de la nueva Directiva sobre los derechos de autor en el mercado digital

La FAPE recibe con gran satisfacción la aprobación en el Parlamento Europeo de la nueva Directiva sobre los derechos de autor en el mercado digital

MADRID, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2018

La FAPE recibe con gran satisfacción la aprobación en el Parlamento Europeo de la nueva Directiva sobre los derechos de autor en el mercado digital
La FAPE recibe con gran satisfacción la aprobación en el Parlamento Europeo de la nueva Directiva sobre los derechos de autor en el mercado digital

La Federación española se suma a las federaciones Internacional y Europea de Periodistas (FIP y FEP) al celebrar el resultado de la votación, que es crucial para garantizar que los periodistas puedan ganarse la vida con su trabajo y que sean independientes en sus informes, ambas circunstancias esenciales para el buen funcionamiento de las sociedades democráticas.

Los miembros del Parlamento Europeo han votado hoy a favor del informe del Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo (JURI) sobre la propuesta de Directiva de la Comisión sobre el derecho de autor en el mercado único digital con 438 votos a favor, 226 en contra y 39 abstenciones. Este texto ha sido respaldado por miles de autores y creadores de la UE, incluidas docenas de afiliados de la FAPE, la FIP y la FEP, que hicieron campaña activa para la aprobación del informe JURI.

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y la Federación Europea de Periodistas (FEP) celebran especialmente que, de conformidad con el artículo 11 del informe del Parlamento, los beneficios derivados del futuro derecho de los editores se compartan equitativamente entre estos y los periodistas. Además, el llamado «triángulo de la transparencia», incluido en el capítulo 3 (artículos 14-16) es un gran paso adelante para que los periodistas y autores tengan un mayor control sobre el uso de su trabajo y la remuneración que reciben.

La nueva cláusula introduce la obligación de informar sobre la explotación de las obras periodísticas y los ingresos generados, lo que supone una mejora significativa.  Los periodistas deben ser informados de los usos que se hacen de sus obras y los ingresos derivados de estos usos, ya sea on line, en forma impresa, en la radiodifusión o en cualquier otro medio. Los periodistas también deben poder reclamar un pago adicional cuando la explotación de su trabajo sobrepase los términos del contrato original. Se les debe brindar la oportunidad de dirigir cualquier disputa al mecanismo de mediación o a los tribunales que elijan y es esencial que puedan ser representados por sus sindicatos en estos casos.

El Secretario General de la FIP, Anthony Bellanger, ha dicho: «Celebramos la aprobación del Parlamento Europeo de la Directiva DSM. Es un gran paso adelante en la defensa de los derechos de los periodistas y de los autores, que han sido violados durante años por gigantes tecnológicos. Seguiremos haciendo campaña para que el Consejo Europeo acepte todos los términos de esta Directiva».